Camille Flammarion "L'atmosphère: météorologie populaire" (Paris 1888) - illustration anonyme
Ni el hombre ni la sociedad podrían mantenerse sin la existencia de ciertas creencias que en ocasiones se escapan de cualquier demostración empírica, pero que a su vez determinan su forma de ser y su comportamiento. Esta dimensión dogmática de la vida humana se encuentra en funcionamiento en las lenguas, en el Derecho, la religión o la estética, y tienen en común un sentido determinado pero no demostrado. El rechazo del concepto de dogmatismo por parte de las ciencias sociales se debe a su propio sistema dogmático. En su empeño por defender la posibilidad del hombre de ser transparente consigo mismo, no hacen sino identificar la razón con la ciencia y perseguir la reducción científica del ser humano. La política científica del Instituto de Estudios Avanzados de Nantes pretende ayudar a los investigadores de todos los continentes a considerar con un punto de vista distinto los sistemas dogmáticos: no como restos de irracionalidad en un mundo destinado a volverse transparente y comprensible, sino como bases indispensables para la institución de la razón en un mundo destinado a volverse diverso e imprevisible.